Andragogía: el aprendizaje de los adultos

Andragogía: el aprendizaje de los adultos

Los adultos no aprenden de la misma manera que los niños y jóvenes. Puede que esta afirmación tan contundente te parezca muy lógica o que, en cambio, nunca te hayas detenido a pensar en que se requieren diferentes estrategias de aprendizaje dependiendo de la edad del público al que se quiere enseñar.

Precisamente de estas estrategias de aprendizaje es que se compone la andragogía. Conozcamos más sobre este concepto.

Entendiéndola de forma muy simple, la andragogía es la aplicación de un conjunto de técnicas de aprendizaje para estudiantes que son adultos; es la contraparte de la pedagogía, que es la enseñanza a niños y jóvenes.

La educación andragógica se basa en las necesidades y demandas del adulto, el cual decide qué estudiar y con qué objetivo desea hacerlo. Los adultos, según su requerimiento o necesidad de aprender, suelen exigir más de lo que el profesor enseña, es decir, son más críticos y conscientes del conocimiento que se les proporciona y son autónomos en su proceso de aprendizaje.

La característica fundamental de la andragogía es que el adulto aprende porque quiere y no porque debe, a diferencia de los que ocurre con los niños y jóvenes en la escuela. Este es definitivamente el punto clave de este concepto y se relaciona directamente con el componente de autonomía involucrada en este tipo de procesos de aprendizaje.

Generalmente, cuando un adulto busca conocimiento o iniciar un proceso de aprendizaje formal es porque reconoce una necesidad, ya sea en el contexto laboral, profesional o personal, y decide que aprender más sobre un tema o un área de conocimiento le será de utilidad en su vida. Por esto en la andragogía se puede esperar compromiso y dedicación por parte del estudiante.

Además, lamentablemente los adultos no tienen tanto tiempo libre o el que tienen lo dedican a otras actividades diferentes a aprender. Por esto el aprendizaje en los adultos es un proceso que no ocurre al azar o de forma desprevenida, es el resultado de reconocer una necesidad, planificar el mejor curso de acción e invertir tiempo, dinero y esfuerzo en adquirir un conocimiento específico del que se espera un beneficio casi que inmediato.

El adulto posee cuatro características importantes para el aprendizaje andragógico: la motivación, la perspectiva personal de lo que va aprender, la experiencia y la disponibilidad de aprender. Conjugando estos elementos llegando se logra llegar al ciclo final del aprendizaje que es adquirir experiencia, saber reflexionar, llegar a una conceptualización y, al final, aplicar lo aprendido.

Veamos ahora las características de una persona adulta con respecto a la educación.

· Es autónomo.

· Es capaz de autogestionarse.

· Tiene un rol en la sociedad, toma decisiones.

· Cumple funciones productivas.

· Cuestiona la realidad, la ciencia y la tecnología.

· Rechaza las actitudes paternalistas.

· Busca que se le respeten sus posibilidades de crecer como persona y se le acepte como crítico racional y creativo.

· Rechaza la rigidez, prefiere la flexibilidad en el aprendizaje.

· Hace observaciones reflexivas.

Además de estas características, los adultos tienen ciertas expectativas frente al aprendizaje:

· El adulto está motivado porque el proceso de aprendizaje que eligió responde a sus gustos, deseos, intereses y necesidades.

· Tiene un conjunto de experiencias personales y profesionales que juegan un papel importante en el aprendizaje.

· Tiene la capacidad de apreciar el conocimiento que recibe, ejercitando su juicio en relación con varios conceptos que integra a través de experimentación.

· El adulto quiere que su aprendizaje le traiga éxito.

· Quiere estar informado desde el comienzo del propósito de su aprendizaje.

· Quiere aplicar su nuevo conocimiento inmediatamente.

Buenas ideas para todos, World Tech.